sábado, 3 de septiembre de 2016

Beneficios de obtener la certificación ISO 9001

La conocida norma ISO 9001 determina los requisitos para su uso en las organizaciones de todos los tipos y tamaños. El principal objetivo de la norma es incrementar la satisfacción del cliente, mediante procesos de mejora continua. Está pensada para que, las organizaciones que la apliquen, puedan garantizar su capacidad de ofrecer productos y servicios que cumplen con las exigencias de sus clientes, gracias a una certificación internacional que les brinde prestigio y garantías de calidad.

En base a esta norma y la información que contiene, las empresas crean objetivos para la mejora de sus procesos operativos con la finalidad de controlar los aspectos más importantes de sus actividades de producción o prestación de servicios. Con la certificación, las empresas pueden mejorar notablemente su gestión de calidad y complementar esta aplicación con otros procedimientos relacionados a la estructura, capacitaciones y auditorías a nivel interno y externo.

El objetivo básico de la ISO 9001 es, por tanto, obtener un consenso en cuanto a las soluciones que puedan cumplir con las exigencias de la sociedad y del comercio, tanto para usuarios como para clientes.

Aunque la norma se ejerce de manera voluntaria, ya que la organización que la lanza no puede exigir el cumplimiento, en algunos sistemas de calidad de algunos sectores productivos, la ISO 9001 se convierte en un requisito indispensable para mantener la competitividad en el mercado.
Los principales beneficios derivados de la certificación ISO 9001 para las empresas de todos los sectores, se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Sistematización de operaciones.
  • Aumento de la competitividad.
  • Generación de un nivel mayor de confianza a nivel interno y externo.
  • Mejora de las estructuras de una forma sostenible.
  • Reducción de costes productivos.
  • Adecuación correcta a la legislación y normativa relacionada a productos y servicios.
  • Mejora del enfoque de la empresa de cara al cliente final.
  • Aumento en el interés por parte de accionistas e inversores.

El aumento de la competitividad va de la mano con de la productividad. Este beneficio es alcanzado tras la evaluación inicial y la subsiguiente mejora de procesos durante la implementación de la norma. También se consigue gracias a la capacitación y mejora de la calificación de los empleados a todo nivel. Al tener más y mejor documentación de los procesos de trabajo y gestión, se produce de manera natural una estabilidad en el desempeño de labores, menos desperdicios y menos repetición de procesos.

Datos de contacto de asesoramiento inicial gratuito
calidadiso9001@mail.com
11 3359 7100

jueves, 25 de febrero de 2016

Ciclo de vida del Producto

El Análisis del Ciclo de Vida (ACV) es un marco metodológico para estimar y evaluar los impactos medioambientales atribuibles a un producto o servicio durante todas las etapas de su vida.
Sabemos que todas las actividades o procesos provocan impactos medioambientales, consumen recursos, emiten sustancias al medio ambiente y generan otras modificaciones ambientales durante su vida. Nos interesa, por tanto, valorar los impactos en Medio Ambiente que influyen en el cambio climático, la reducción de la capa de ozono, la generación de ozono, eutrofización, acidificación y muchas otras.
La herramienta del Análisis del Ciclo de Vida fue desarrolla en los años sesenta y es utilizada para la prevención de la polución desde los setenta. Podemos decir que no existen procedimientos específicos o guías a seguir, pero si una serie de aproximaciones que pueden ser útiles en función de las necesidades a resolver por medio de esta metodología.
El principio básico de la herramienta es la identificación y descripción de todas las etapas del ciclo de vida de los productos, desde la extracción y retratamiento de las materias primas, la producción, la distribución y uso del producto final hasta su posible reutilización, reciclaje o deshecho del producto.
La vida de un producto empieza en el diseño y desarrollo del producto y finaliza con las actividades de reutilización y reciclaje, pasando por las siguientes etapas:

  • Adquisición de materias primas. Todas las actividades necesarias para la extracción de las materias primas y las aportaciones de energía del medio ambiente, incluyendo el transporte previo a la producción.
  • Proceso y fabricación. Actividades necesarias para convertir las materias primas y energía en el producto deseado.
  • Distribución y transporte. Traslado del producto final al cliente.
  • Uso, reutilización y mantenimiento. Utilización del producto acabado a lo largo de su vida en servicio.
  • Reciclaje. Comienza una vez que el producto ha servido para su función inicial y consecuentemente se recicla a través del mismo sistema de producto (ciclo cerrado de reciclaje) o entra en un nuevo sistema de producto (ciclo de reciclaje abierto).
  • Gestión de los residuos. Comienza una vez que el producto ha servido a su función y se devuelve al medio ambiente como residuo.


El ACV es la base del Ecodiseño, el Ecoetiquetado y las Declaraciones Ambientales de Producto

Según lo que hemos visto hasta ahora, el ACV es un análisis  que considera que los productos nacen y mueren, es decir, tienen un solo uso.
Ante esta circunstancia emerge el concepto cradle to cradle (de la cuna a la cuna), basado en la idea de que todas las materias primas de un producto se pueden separar al final de su ciclo de vida y reutilizarse para producir nuevos materiales de la misma calidad que los originales. Esto se logra a través del upcycling o de la biodegradación.

Además, en este paradigma, las energías renovables encajan en todas las fases del ciclo del producto, y los materiales no se consumen, sino que se toman prestados…


Fuente: Eco Inteligencia